Edifico gótico y renacentista construido en el siglo XIII-XIV a modo de alcázar y reformado a partir del siglo XV para ser convertido en palacio.
De su interior destacan la sala de Embajadores, la capilla de San Antonio, la Sala Dorada, el Patio de Armas, y las importantes obras artísticas que se exhiben en estas salas. Este conjunto está declarado como Bien de Interés Cultural.